viernes 26 de diciembre de 2008

INSTRUCCIONES PARA AMAR A MI PEQUEÑO DIOS.


Huye de blogar como de la mierda, "es verdad" (-se dice): "No sabe si es que no tiene nada que contar, no quiere contarlo, o tiene mucho que contar, pero se plantea que para qué contarlo...". "Bueno, una cosa así...Es mejor que no se entienda, una cosa así..."

El caso es que recibe un pequeño regalo envuelto de navidad: es un pequeño dios de veintisiete años con el que hace el amor ( y eso es lo de menos, sería lo de menos, porque se supone que hay gente de los blogs que hace el amor entre entrada y entrada, aunque...bueno, algunos cree que no, claramente que no...)...

Es un pequeño dios que le despierta a la vida...Probablemente piensa, al empezar, que es una aventura amorosa más de esas, pero claro..., es una aventura amorosa más de esas y no lo es...¿Cómo podría contarla? ¿Cómo describir que no hay sonido, sólo vibración, como él le dice: hay vibración, resulta extraño hablar así, probablemente le crean loco,
pero el caso es que hay una vibración tremenda...

Está la parte de hacer el amor, que es claramente magnífica: sus ojos son acero puro, y a veces son agua, tienen toda la fuerza de la lascivia y expresan lo máximo que pueden expresar unos ojos, entiende porqué, pero no quiere explicarlo del todo...No quiere explicar a su pequeño dios: que es un pequeño, adorable, maravilloso pequeño dios con algo que lo hace más grande todavía, porque nunca, probablemente nunca, había hecho el amor así. Nunca se había comunicado así...

Encima de la mesa, quedan diez ó doce páginas de hojas cuadriculadas, emborronadas por las dos caras, que ha guardado en el cajón como su posesión más preciada: ni siquiera él es, fue consciente de que ni en sueños, ni en los más remotos sueños, alguien habría sido capaz de seducirle así de forma tan fabulosa: escribiendo.

Las diez hojas están dobladas y son su tesoro ahora. El otro no entiende porqué no le deja escribir por cada carilla (para aprovechar las hojas), pero a él le parece un hecho tan mágico y maravilloso, hacer parte del amor así, escribiendo sobre una mesa de salón, comunicándose así, que tal vez sobre explicarlo con palabras, y menos pormenorizar lo que se cuentan, aunque hay un algo de surrealista y hermoso en todo.

La mitad de lo que escribía eran chistes bastante divertidos sobre ciegos (ciegos que estaban ciegos de champán, por ejemplo). De pronto, comenzaron a reirse sin parar...Lo más maravilloso de todo fue, que junto a las espontáneas, tiernas, tal vez algo infantiles letras, añadía dibujos
(ese círculo, sí, ese círculo que parecía un cuadro de Miró, era nada menos que un dibujo de su estómago echándose pedos, mientras tomaba coca-cola light)...

En las diez hojas se lo contaron todo. En las diez hojas escritas por las dos caras, mientras bebían vino verdejo y coca-cola, habían comenzado a hacer el amor: no había otra forma posible, porque el orgulloso, bellísimo y pícaro pequeño dios, sólo tenía el don de expresar sus sentimientos con el brillo de sus ojos: jamás había hablado alguien tanto con la mirada. Tal vez el otro se dio cuenta de que tampoco lo hacía mal del todo, en caso de extrema necesidad: y tanta belleza lo era, tanta frescura: pasarlo bien de forma tan silenciosa.

Luego en la cama, en la calma de un sábado en casa, sólo él oyendo los ladridos de perros lejanos que siempre salían en sus entradas... No les hizo falta más que estar tumbados, reconocerse una piel, una boca, que les dejaron marcados para siempre, aunque esa boca no pudiera, no supiera articular una sola palabra. No importaba: le había comprendido mucho mejor que esas citas amorosas que hablaban por los codos, soltaban quince tonterías, no escuchaban, y en el fondo no decían nada.

Su pequeño gran dios tenía los ojos melancólicos y brillantes. Se alejaron el uno del otro, por miedo a enamorarse. Por miedo, tal vez porque tenían que irse y ya. Pero guarda sus diez hojas como el mejor regalo que haya recibido jamás en unas últimas navidades... Hoy seré tu boca, hoy seré tu oido, mi pequeño dios.

sábado 20 de diciembre de 2008

CUENTO DE NAVIDAD


Una noche, ya cerca de la Navidad, Florecilla Filantrópica se sintió un poco triste e indispuesta...
Ella era prima lejana de Paris Hilton, y también prima de Athina Onassis... y de todas esas pijas, pues que salían los fines de semana por el Pachá...

Y...se sentía un poco mal la pobre con las navidades, así que se dijo: "-Voy a sentar a cuatro pobres en mi mesa... "

Luego le parecieron pocos, y dijo: -"Bueno, cuatro no, cuarenta...¿Por qué no cuatrocientos ó cuarenta mil?" Y así fue...
Los cuentos de Navidad son así de felices...

Aquel día Florecilla, Florecilla Filantrópica, sentó a cuarenta mil pobres en su mesa y, luego, cuando terminó la cena, lo pensó mejor, lo repensó y dijo:
"-No os preocupéis, os podéis quedar aquí. Yo haré para vosotros que todos los días sean Navidad..."
(Los Cuentos de Navidad, siempre son así): Las personas son felices y comen perdices...Los pobres dejan de ser pobres..., de pasarlo mal y son menos pobres, y los ricos...son más buenos.
Y así fue...como cuarenta mil pobres, se convirtieron de pronto en cuarenta mil nuevos pijos...
Pero ésto es un Cuento de Navidad, y vosotros, lo que tenéis que intentar es ser felices todo el año...Así que...nada...La Prohibida os desea unas Felices Fiestas...

miércoles 17 de diciembre de 2008


Ayer, 16 de Diciembre, se celebró en Barcelona el HOMENAJE A JOAN BAPTISTA HUMET, recientemente fallecido, ante más de dos mil personas. Cantaron entre otros Serrat, Lluis Llach, y Ana Belén interpretó la mítica canción "Clara".
Por otro lado, hoy murió con cuarenta y cinco años FRANCISCO CASAVELLA, uno de los escritores favoritos de Ripley.

lunes 8 de diciembre de 2008

ESCAPE FROM BLOGOSPHERE


"Sólo tú, pequeña flor de mi jardín, delicado ser vivo al que hablo, puedes comprenderme. Sólo tú, pequeño hijo de la tierra, en cuyas manos confié mi bondad, y que me ofreciste unos ojos húmedos al otro lado del tunel...
No, nada de "me hago cargo": "Me hago cargo yo, que no puedo ni con mi alma". Tal vez necesito que me amen, no sé, necesito que me amen pero...¿Quién puede hacerlo? ¿Quién puede amarme ya como me amó? ¿Me amarán más, volveré a vivir esos amores tórridos, apasionados, en los que casi consumí mi vida algunas veces? Escaparé del Blog tres días y tres noches, escaparé. Escaparé y volveré a escapar en medio de la noche, para no ser nada, nadie, sólo un puntito más que quería divertirse en un antro lleno de luces de colores..."
Y huyó, Se dejó llevar. Quería ser feliz fuera de internet, aunque, tal vez ya no se pudiera : la realidad era todo lo demás y ¿Qué era la realidad? ¿Quién lo sabía?

El no sabía, no, no sabía, ó no quería saber. Había momentos en los que era preciso, necesario no saber nada: ser un puntito en la nada, sólo un puntito más que quería divertirse en un antro lleno de luces de colores. Se metió en un taxi, corriendo, como Gena Rowlands en "Opening night", siempre corriendo, abriendo puertas a empujones, a trompicones, arrastrándose por la vida. Después del formidable chico de treinta y uno, esbelto y fibroso -tal vez un poco delgado- que llegó a casa, y le hizo el amor (¡Oh, media hora de olvido! ¡Qué bruto era!) Huyó, huyó de allí ¿De dónde? De allí. No lo sabía...

Bajó del taxi en una plaza, corriendo, siempre corriendo. Se había puesto dos pelos tiesos con gomina, parecía Tintín. Llegó a un sitio, bajó unas escaleras y empujó unas cortinas grandes, grandes, y largas, largas de terciopelo. Frente a él se abría un local inmenso, lleno de hombres con barriga que le miraban. Besó a algunos, llegó solo. Qué raro llegar solo. Su Cub le había dicho, como en una frase mágica, magmática: "Ya nunca volveré a Chueca..." (parecía de García Lorca: "Ya nunca volveré a Chueca/ por aquéllas montañitas/ Chueca.../ ¡Que no quiero vérla!).

-"Yo tampoco -pensó: -Ya soy sólo un fantasma que quiere ser sólo un fantasma, una sombra de lo que fue. ¿Quién hay al otro lado leyendo ésto? O no sé, ya no sé. Alomejor tan sólo soy un hombre más en medio de la nada..."
En la planta de arriba, Algora bailaba ensimismado en un rincón una canción de Algora. Que extraño él, bailando una canción de si mismo, como si no fuera suya: la estrella parecías tú, qué raro, porque te había dicho tres veces: ¡Ripley, Ripley! como si fueras Ricky Martin, pero era normal, él tan sólo era un chico de veinticuatro años, y tú ya no podías escapar de Ripley, "de todo lo Ripley", como te decía durante una época, aquélla misteriosa y anónima admiradora que te enviaba cartas de amor cada día, a la que nunca conociste, y que se hacía llamar Roxana Sayán: "Te haré escapar de todo lo Ripley"...("Algún día te conoceré, Roxana, algún día serás mía. Por cierto...¿No serás un hombre, no?").

"-Yo tampoco -pensó: Ya sólo soy un fantasma, que quiere ser sólo un fantasma, una sombra de lo que fue. O no sé, ya no sé. Bailar, bailar, dar saltos, movimientos circulares, concéntricos, de cuerpos autistas, hacer piruetas, dar vueltas, moverme entre torsos y vientres de hombres sin camisa que sonríen, qué extraño y bonito a la vez, qué ajeno, qué cotidiano y qué absurdo, hombres , en un mundo de sólo hombres que se miran, se observan, se vigilan, se escrutan, se desean: En la noche, todos los gatos son pardos...Pero da igual. Hoy, da igual, sólo quiero perderme entre las escaleras, en un recodo oscuro, íntimo. Sentir ese beso, que sin embargo es breve, efímero (nunca le volverás a ver): Quiero perderme, perderme, huir, para no ser nada, nadie, sólo un puntito más que quiere divertirse en un antro, lleno de luces de colores..."
video
"El Mundo está muy raro y revuelto últimamente, hasta en la China pasan cosas raras, y en México mira, matan a las mujeres como conejos." Sara Montiel.

miércoles 3 de diciembre de 2008

LA MALDICIÓN DE LOS ALBINOS


LA MALDICIÓN DE LOS ALBINOS
"La creencia en el norte de Tanzania según la cual ingerir una pócima confeccionada con partes de cuerpos de albinos propicia encontrar oro o hacerse rico se extiende, ha cruzado a Burundi y se teme que llegue a otros países africanos. En lo que va de año, y pese al esfuerzo del Gobierno tanzano y de su presidente, Jakaya Kikwete, que inició una campaña de persecución de los brujos, más de 30 albinos, entre ellos un bebé de siete meses, han sido asesinados.
En Burundi, en la frontera con Tanzania, unos 50 han tenido que refugiarse en un centro provincial habilitado por las autoridades para ellos en octubre. Cizany, la última víctima, y sus padres se contaban entre ellos, pero el domingo decidieron regresar a casa. Acababan de llegar cuando hombres armados con fusiles entraron en el domicilio, ataron a los padres y mataron a la niña. Le cortaron la cabeza y las piernas, que se llevaron con ellos. Según dijo el presidente de la asociación de albinos de Burundi a la BBC, Kasim Kazungu, ataques similares no se habían registrado nunca hasta octubre, cuando llegaron noticias de lo lucrativo que es el comercio con miembros albinos en el país vecino."

lunes 1 de diciembre de 2008


Se fue el mítico cantautor JOAN BAPTISTA HUMET, a los 58 años.