viernes 30 de noviembre de 2007

AMARA TERRA MIA, SORTILEGIO DE LUNA



Ya se lo había dicho alguna vez. Se lo había dicho alguna vez a su hermano Casanova, que era el que estaba en Italia. Y ahora se lo diría también a Gwathadan, que iba al hotel Fossabanda, que era una palabra que sonaba tan misteriosa, tan de clerecía ó juglaría, un hotel que estaba lleno de curitas un poquitito molto particolari y raringuis. Y es que Ripley amaba, adoraba, idolatraba una canción de Domenico Modugno que se llamaba "Amara Terra Mia" (Amarga Tierra Mía).

La pasión por esta canción le hacía soltar alguna lagrimilla. Era bonita, conmovedora, con una melodía cadenciosa, como una Tarantella, con ese desgarro meridional de la Italia profunda, llena de genios, perros flacos, habladores, hombres guapos con el pelo negro engominado para atrás y las manos grandes y bronceadas, de venas marcadas y expresiones pasolinianas, que mezclaban la profunda sabiduría de los países de la Europa del Sur, con su eterna desconfianza hacia todo; tal vez por ser pueblos que ya habían visto pasar demasiadas civilizaciones, demasiadas pátinas, demasiadas vidas....

Ripley pensaba esto mientras corriendo, a toda prisa, entraba en el Súper (-últimamente todo lo hacía tipo corre-corre in fretta, como la Rowlands en "Opening Night", que cuando abría las puertas de los sitios, prácticamente se las comía, entrando de sopetón-). Y entraba en el Súper, y siempre se fijaba en ese negro de ojos rasgados fascinantes que decía "¿Gracias, Quieres?" con un ejemplar de "La Farola" en la mano. Pero como iba siempre volado, apenas le prestaba atención: al menos lo miraba. Porque la gente ni siquiera hacía eso.

Curiosamente "Amara Terra Mía" era la canción por antonomasia de los emigrantes italianos. Aquéllos que salieron para Alemania, para Argentina, que se marcharon de su tierra por hambre: "Amara terra mia, amara e bella, Io vado via...."( Amarga tierra mía, tan amarga y bella, me voy, me las piro de aquí -decía el emigrante lleno de dolor-). Ripley cuenta esto y se le escapa una lágrima. Se le han estado escapando varias durante toda la entrada, porque piensa también en todos los españoles que salieron para Argentina, para Méjico, para Alemania, para Venezuela, y piensa en Casanova y en un Ex al que quiere mucho. Nadie quiere oírlo, nadie quiere recordar su pasado. Ahora vivimos en un relativo bienestar, y nadie le mira al negro ni siquiera a la cara. Curiosamente Ripley, con cierto dolor, descubre una nueva versión de la canción de Modugno. Es tan bonita como la primera, pero en ésta segunda versión, salen inmigrantes del Este, inmigrantes árabes, y están rodeados de carabinieri italianos..., posiblemente hijos o nietos de emigrantes...


martes 27 de noviembre de 2007

PROYECTO PALACAGÜINA, CON DIÉRESIS DE LA FINA

("Aviso pá Pepitas: Esta "Entrá-Pós", contenía "Espóiles" que destripaban el argumento de tó lo contao, de manera casi casi Fruidiana o Froidiana, vamos... nada de enjundias de última hora, hay que estar a lo que estamos, Mari-Fé: el mayordomo moría con Cadmio (Cd), la princesa se tiraba por la ventana, después de haber ingerido unas dormidinas con Ron Pujol, y el asesino, cuando todos pensábamos que era el perro, resulta que acababa siendo el policía bueno, que de repente tenía un flash-back, y se ponía a bailar flash-dance y Jip-Jop al terminar." )

Ripley vivía unos días convulsos, en las últimas semanas, en los que el tiempo parecía racionado con un Timer, uno de esos instrumentos programados que hacía click-clack, y que no se sabe porqué, causaban inmediatamente que todo cundiese poco. El consumo de algunos "Panettoni"(que su hermano Casanova, con evidente maldad sureña llamaba "Penettoni"), le habían hecho engordar unos quinientos gramos setecientos. Pero Ripley era fuerte, viril, deportista, atractivo, discreto y cómodo, y después de las ingestas masivas de glúcidos, iba sin parar al gimnasio, se subía el Stepper, y se reafirmaba y tonificaba los bíceps para enfrentarse con tranquilidad, a la Madbear Ossas Meeting cuyas fechas se acercaban. A Ripley le gustaban mucho las osas...

Y como le gustaban mucho, se preparaba con fruición para el evento, aunque igual luego se las piraba de viaje, a un destino desconocido pero caliente, voluptuoso, mágico, tal vez paradisíaco como Móstoles-Centro, que le permitiera seguir viviendo las aventuras que siempre había vivido, porque Ripley, en el fondo, lo único que quería era:
"Morir de amor, despacio y en silencio, sin saber..."



Y una vez muerto de amor, dulce-románticamente, aclararle a Yunzapito que ello se debía a que podría parecer su hija muy pronto, pues Ripley tenía aún unos veinticinco años menos que Bosé, unos diecisiete menos que Pedro Marín, pues el Yunza una vez había metido la pata, insinuando que el Ripley y el Marín alomejor se habrían conocido, cuando el Bloggerito iba en traje de comunión prácticamente, y para disimular, abochornado por su error de mezclar tiempos, momentos y espacios, ahora Yunza se hacía el desmemoriado tipo "Memento"...
http://yunzapito.blogspot.com/2007/11/reset.html
Además Ripley le había aclarado a Yunzapittings, que al único que había visto durante una época, dentro de un avión del puente Aéreo a Bcn era a Iván, y había resaltado que se había fijado en su culete, que menudo culete tenía el Iván, como para hacerle un fingering ó un lapsus linguae (cosa imposible porque iba con su manager), pero eso no quitaba que por esas fechas, Ripley tuviera catorce ó quince años, e Iván, la edad que Yunzapito tiene ahora... practically....

Huelga decir, que por aquéllas épocas Ripley era muy, muy macho, y de quién estaba enamorado era de Elsa Baeza. Gracias al blog y a la Wikipedia en acto conjunto, así, saldaba una vieja deuda con esa cantante, residente in Spain, nacida cubana, pero hija de un chileno, académico de la lengua, para más inri (todo ésto es verídico, chatis). Esa vieja deuda consistía, en que durante muchos años, Ripley había cantado la canción de lo del Palacagüina mal, -re-mal -("Cristo ya nació en Palacagüina....échele Pavón....) y eso no...con el Blog subsanaba un error histórico, y le hacía un homenaje a la Baeza, esa mujer con la que pensaba que se casaría de mayor, y sería su novia, tan guapa...No, no era "échele Pavón", sino "de Chepe Pavón" (un nombre propio, que debía ser el del padre del del Cristo de Palacagüina, allí donde ese Cristo perdió la cabellera, osea, la Palacagüina, será....). Se adjunta parte de la letra como servicio público, pues en la época POLVORÓNICA en la que nos hallábamos ya, todo hijo de vecina podría caer en un antro, pimplao y púo perdío de Vodka (y no miro a nadie) en el que se la pusieran a traición....

"Por el cerro de la Iguana montaña adentro de las Segovias/se oye un resplandor extraño como una aurora de media noche./Los maizales se prendieron, los quiebra-platas se estremecieron/llovió luz por Mollogalpa, por Telpanenque, por Chichigalpa. /Cristo ya nació en Palacagüina de Chepe Pavón y una tal María /ella va a planchar muy humildemente, la ropa que goza,la mujer hermosa del terrateniente./
La gente para mirarlo se rejuntaron en un molote,el indio Joaquín le trajo quesillo en trensa de nagarote. En vez de oro, incienso y mirra le regalaron según yo supe, cajetita de miriomo y hasta buñuelos de Guadalupe.."


jueves 22 de noviembre de 2007

CHAO FERNANDO


Chao Fernando.

miércoles 21 de noviembre de 2007

LINDO LIMBO DE LAS DIVAS-BLOG

Un tacón, otro tacón: un tacón plata, otro tacón plata. Salió a la calle y pensó que la lluvia puliría sus malos pensamientos: "-He sido lo peor y lo mejor. Lo que yo he sido. Pero ahora sólo soy una antigüa con diéresis. Con diéresis porque soy la más antigüa de todas, casi la prehistoria, y la diéresis (como pronto la diálisis) me corresponderá por protocolo" -pensó. Y paseando al compás de las gotas de lluvia, caminando por una calle estrecha, su abrigo de pieles sin ropa debajo se mojó, pero cuando estuvo frente a la garita del Guardián, se lo abrió para mostrarle todo como siempre: notaba que esos ojos cuajados de patas de gallo se lo pedían. (Una vez el brazo cobrizo del Guardián, salió lento por el descorrido ventanuco pequeño y asfixiante, y una yema de un dedo le rozó el sexo).
Las estrellas conducían a los sintagmas. Cada día encontraba una letra nueva en el buzón, que le enviaba su admirador secreto: Epsilon, Gamma. El rastro del pasado y de los recuerdos era como una nebulosa, y comenzaba a hacer como Isabelle Huppert en "La Pianiste": cosas raras. Cosas raras de vida sexual que no iba bien.

Ella era igual: Tan dura. Catedrática de literatura griega: una lengua muerta.
Tan dura como la Huppert, cuando era profesora del Conservatorio de Viena y empezaba en la película dejando a tres pobres alumnas llorando como Magdalenas, desconsoladas y destrozadas porque les suspendía sin razón alguna: Parecía mentira que, la misma persona, justo la misma, fuera unas horas después la que se metía en una Sex Shop llena de turcos salidos al acecho, que se pegaban por masturbarse en las cabinas, frente al más sucio de todos los pornos. La misma, toda bajita, que al mínimo descuido, se colaba empujando la portezuela metálica del cubículo, y se encerraba durante horas en el, sin mayor obsesión morbosa, que la de sentarse, echar monedas en la pantalla y oler los cleenex con semen aún fresco depositados en la papelera, -si lo supieran sus alumnas-, e imaginarse que todo era obra de ella.

Era digna continuadora del Blog de Charo Scarlatti, un eslabón más en la cadena de platino-lujo-y-pedrería: grandes divas-blog que se habían deshecho como chocolate en una cazuela, cuya noticia el mundo no echaría de menos a las dos semanas, encerradas en si mismas, en el estúpido brasero de la cobardía y la vida apática, en las charlas de algún cura mariquita "del Círculo Cultural de Viudas": La Martty, La JackieOnassis, Eva Amaral y su blog del Marques de Pombal, Polvos de Estrellas, El Blog de Naddiuska Comaneci, Los Mundos de Manolo Cremoni, Abel llama a tu puerta y el Blog de Katy y Bambi.

Canas teñidas con desgana, aerofagia, meteorismo: más esfuerzo cada día por pintarse los labios, Cueva de Altamira de mujer abocada a descubrir pianistas moldavos en su Blog, y películas de relaciones incestuosas. Más esfuerzo, y al final, la línea de las comisuras rozando la nariz, como si fuera casi un payaso. Esas largas sesiones en el analista, tumbada, sin más placer y preocupación que contar casi siempre las mismas cosas (-"Creo que el conserje me odia y me desea" y así-), y no destrozarse el cardado ni la laca: esas maravillosas ondas del pelo, como todas las grandes emperatrices de Persia.

Su parfum Eau de Lancôme porsupuesto, las zapatillas de dormir blancas como las de una Papisa, de Prada y de lujoso lamé. El armario abriéndose con su juego de espejos, en los que vió reflejado su culo caído. El camisón de Balenciaga, faltaría más, casi transparente y con escote halter. Se colocó en la cabeza una corona de flores como las que llevaban las doncellas para irse a casar: parecería una santa, una novia. Colirio en los ojos, y una furtiva lágrima cuando abrió la puertaventana de su piso décimo y el frío lo invadió todo:
"-Suerte que vivo en un décimo con terraza" -pensó: -"Suerte que el frío no me afecta mi Extreme Make-up Sensual Extremity". Se aclaró la voz con un vaso de Evian y gritó:
"-¡Oh Blogger, Blogger, gran dios de mis sueños, soy tu Suma Sacerdotisa y yo te invoco!"
Avanzó diez pasos, bien calibrados, como si estuviera en un duelo al alba, una coreografía menuda de Giulietta Masina en "Ginger y Fred"; como si estuviera retando en el Boshoi a la Plisetskaia a dar un triple mortal en el aire. Se subió a la barandilla, abrió los brazos como una gaviota y se lanzó al vacío, pensando en los indios que se iban a morir solos a las montañas.

domingo 18 de noviembre de 2007



LUZ CASAL VUELVE : Después de haber superado un duro trance de salud, esta semana se lanza su nuevo album VIDA TÓXICA del que "SÉ FELIZ" es el primer single.

viernes 16 de noviembre de 2007

VAGHE STELLE DELL'ORSA (SANDRA)




¿Cómo comentar una película de Visconti sin caer en la pedantería, sin acabar resultando un erudito insoportable y antilibidinoso? Ripley se había levantado de una de esas siestas modorrescas de otoño, había encendido RNE y se había comenzado a reir:
Desde dentro de la radio (esto es verídico), el ceremonioso, cursi y púdico locutor de música clásica había dicho todo serio: "-Ahora escucharán vds. "El Rapto de Lucrecia" de Benjamin Britten..."El Rapto de Lucrecia", entiendan, no es tal rapto, todo obedece a una mala, pésima traducción del inglés, pues el título original de la obra alude a "La violación de Lucrecia", ya que Lucrecia es violada en su propia habitación..."

-"Vaya, estamos bien" -pensó Ripley. Y se bajó a la calle a comprar tabaco. En su paseo hasta el bar, se paró un poco disimulando, para escuchar la conversación de dos viejecitas, lo que nuevamente le hizo morirse de risa, por el tono de la conversación. Una viejecita decía a la otra:
-"No, ella se fue a vivir al otro piso que tenían, y ahora está en la casa del padre con los niños...Sí, allí está ella, tan contenta."
El motivo de la risa de Ripley, es que a los dos segundos, se dio perfecta cuenta de que las dos viejecitas estaban hablando de la separación conyugal más comentada del momento en España.

En las últimas semanas, había logrado ver algunas películas, y quería comentarlas, pero sobre todo y en especial una, de la que decidió que no hablaría en plan tesis, ni crítica, ni una demostración de erudición inútil, a pesar de que no había ninguna documentación en castellano, y había tenido que léerse en francés, poco menos que dos números seguidos de Cahièrs du Cinéma, la decana de las revistas de cine, tal vez la más prestigiosa, según el decir de muchos. No....Había decidido comentar esa peli como si se tratara de la visita, la revisitación del recuerdo de un antiguo amor, un antiguo novio, siempre presente entre sus recuerdos, entre sus remembranzas, diríamos, si nos pusiéramos cursis e italianizantes, como las señoritas de canciones de Concha Piquer que esperaban novios que venían en trenes, con unas sombrillas absurdas y pasadas de moda abiertas, ante el asombro de la concurrencia:

Ripley se había visto por fín las tres horitas de "Inland Empire" (con pausa miccionatoria a la hora y media), luego "Boy Culture", y finalmente, había recurrido a su antiguo amor, a su antiguo novio, añorado en recuerdos de adolescencia...

Su antiguo novio, no era otro que "Vaghe Stelle dell'Orsa", una peli de 1965 de Luchino Visconti, que un Ripley adolescente había visto medio agazapado, secretamente (pues "era para mayores"), en la tele un otoño de hacía muchos años. Pero un Otoño tan otoñal como el de ahora, como el que salía en la película, en la que todo el rato estaba soplando un misterioso y amenazador viento. A Ripley desde entonces (Y desde "Rebeca" también), le enloquecían las pelis en las que soplaba todo el rato el viento. Enseguida que lo notaba, se convencía de que la peli que iba a ver, sería muy buena...El título de la película, que hacía alusión a las primeras estrofas de un poema ("Vaghe Stelle dell'Orsa") se las traía, podría ser traducido por un aficionado como "Vagas Estrellas de la Osa (Mayor)", pero buceando, ampliando el sentido de las palabras, veríamos que "Vaghe" no significaba "vago" ó "vagas", en el sentido de perezoso, sino que se refería exáctamente a las "Pálidas Estrellas de la Osa Mayor".

El título era tan, tan bonito y complicado, que los distribuidores y los productores franceses de la película, tan ceporrillos ellos, debieron pensar "éste título no lo va a entender ni dios", así que decidieron cambiarlo y titularla simplemente con el nombre de la protagonista: "Sandra".

La película, básicamente (sin destripar su desenlace), era una moderna trasposición de los mitos de Electra y Orestes a la historia: Un matrimonio (Sandra y Andrew -un alto funcionario internacional-), parte, después de haber dado una fiesta en su casa en Ginebra hacia Volterra, en la Toscana italiana. Volterra es "el paraíso perdido" de la infancia de Sandra, pues allí, su padre, un noble de ascendencia hebrea muerto trágicamente al ser deportado a un campo de concentración, posee varias casas y palacios: el motivo del viaje, es la inauguración de una estatua del padre de Sandra, y la donación al pueblo del jardín que rodea el palacio que Sandra habitó de niña, para convertirlo en parque público.

Después de verla de adolescente, y quedar fascinado por el film, Ripley había intentado volverlo a ver: imposible. Peticiones a amigos y amantes italianos, imposible, remover Roma con Santiago, imposible: Hasta un tenor italiano, que iba y venía con frecuencia de uno a otro país, tenía el encargo: pero imposible, imposible: "No se encuentra ni en España ni en Italia, está descatalogada, era siempre la respuesta:Imposible. Un raro de Visconti, imposible de encontrar": Hasta que por fín apareció una copia, y Ripley se la vió, lleno de miedo, como si fuera la visita, ya decía, de la vieja Dama, de un antiguo novio cuya vuelta causara pánico...

Y Ripley la vió, y se volvió a enamorar: la peli era sobre todo una celebración, una exaltación nada menos que de Claudia Cardinale. Tal vez "Sandra" es la peli en la que la Cardinale sale más guapa y esplendorosa de todas: con su preciosa voz ronca y esa belleza de pelo negro, largo. Ojos grandes, profundos, senos turgentes...La película es fundamentalmente La Cardinale: La Cardinale en el palacio de Volterra (-que es la ciudad, la zona en Italia con mayor cantidad de vestigios etruscos por metro cuadrado-): Al contrario que las casitas de las películas de terror, que son funcionales, la protagonista está todo el rato moviéndose entre damascos, alabastros, antigüedades etruscas, cortinajes, cuadros, suelos de mármol, pinturas, objetos de arte, escaleras y columnas, todo tipo de columnas, la Cardinale, con 30 años, lo más jóven y bello de Italia en ese momento, rodeada exultantemente, preciosistamente, de columnas, columnas, columnas, fosos, guaridas, catacumbas y bodegas subterráneas... Y sacando unos trajes negros, unos trajes blancos, unas joyas, y unos pañuelos en la cabeza....buuuf....

Y como contrapunto el guapo, guapísimo Jean Sorel haciendo de hermano, una belleza masculina muy parecida a Alain Delon, de cara menos angulosa (Después de Rocco y El Gatopardo, las dos pelis anteriores de Visconti en las que salía, igual Delon se debió subir a la parra en cuanto a pedir el cielo, o simplemente igual no tenía fechas).
Y con esa escena en la que Visconti sacaba la parte más bella de una mujer: la espalda de la Cardinale...(ver el link debajo, para los admiradores de las espaldas bonitas).

La película es un dramón, y el Palacio, el Paraíso Perdido de Volterra va encerrando, ahogando a los personajes, como un escenario de drama soterrado y tragedia griega del que no pueden escapar. A veces parece que se mueven como coreográficamente en un baile, otras, casi siempre, parecen animales salvajes encerrados de nuevo en la jaula de su pasado...Todas las escenas regadas con la excelente, sobrecogedora música del "Preludio Coral y Fuga" del virtuoso compositor clásico belga Cesar Franck, de origen valón. Música que se repite casi obsesivamente, y que es de una enorme belleza.

"Tenía miedo de volver a ver ese antiguo novio, de quedar defraudado porque aquel recuerdo fabuloso que tenía se desvaneciera, miedo, pánico tenía: el recuerdo del Paraíso Perdido era tan poderoso, tan fascinante...y sin embrago volvió a ver la película, y cuando la terminó, se dió cuenta de que no en vano había querido tanto a ese novio imaginario, de que todo tenía su sentido, y de que cada vez le querría más. Y repitió para si los versos de Giacomo Leopardi, el poeta favorito de los italianos, un trágico héroe romántico, cuyos versos de "Le Ricordanze", daban título a la película, y que muchos en el país transalpino se sabían y recitaban de memoria (como aquí sabíamos y nos recitábamos de memoria también otros): ¡Leopardi, ohh Leopardi!, cuyas rimas y versos hacían sonar todo el esplendor de la lengua italiana en nuestros labios, con toda su mariconería extrema de sonidos, lirismo. Toda su profundidad bucólica y evocadora....:

"Vaghe stelle dell'Orsa, io non credea
Tornare ancor per uso a contemplarvi
Sul paterno giardino scintillanti,
E ragionar con voi dalle finestre
Di questo albergo ove abitai fanciullo,
E delle gioie mie vidi la fine. ..."

sábado 10 de noviembre de 2007

MI NOMBRE ES OTOÑO (CORSO MAGENTA)


"Por qué no te callas", se oyó en el tono del móvil: Corso Magenta, la casa toda de gris, desde la que se ven siempre las mismas chimeneas, como las torres-vigías de una cárcel, cuando me ponen el suero, al fondo. Hay una fila de árboles, creo que son arces -le dijo: pero no estaría seguro. Mi nombre es Arno, como el río, ésto es lo que hay, si lo quiere... Mi vida está ya bastante acabada, me aburro, el cáncer me ataca por varios lados, tengo sesenta y cinco años, tres hijos en alguna parte del mundo con los que no me hablo, una traqueotomía y cinco cicatrices...también un ano artificial. Le encantará mi ano artificial, menudo jugueteo...a todas las señoritas como usted les encanta...Esto es lo que hay, si lo quiere..."

Donna entró en la farmacia. Con suave voz de mujer (ó que ella creía de mujer al menos, aunque tal vez pudiera sonarle a la farmacéutica con un suave poso hermafrodita), pidió:
-Toallitas anales...Más povidona yodada, un inhalador y Crío-Compresas HemoFarm.

Le gustaban las crío-compresas: se agitaban, una extraña solución dentro de la gasa se ponía como en marcha, se metían dentro del culo, y el frío local lo inundaba todo. Tal vez fuera un vicio, uno de esos vicios, pero por poco, no mucho dinero, podía sentir frío local en el culo, sentir cómo el ano se le dilataba y relajaba y la escarcha le brotaba dentro, una suerte de madrastra de Blancanieves perianal, multi-anal, brutalmente dedicada al rabioso culto al recto. Anal, anal ....como ese nombre. Ese nombre que tanto le gustaba y que había visto escrito en alguna parte: Anal-ía Gadé.

Llegó a casa de Arno a la hora en que habían convenido, tal vez un poco antes. Sí, un poco antes...Apretó el timbre algo nerviosa, con sus uñas de nácar, y un señor casi anciano, con un curioso aparato en la boca, le abrió. Se lo quitó para decirle:
"-Un momento, me estoy dando la oxigenoterapia. Pase al fondo del pasillo y siéntese en la sala roja de la izquierda."

Los tacones de Donna repiquetearon en el parquet, y por la forma en que sonaban, ella se dio cuenta de que la madera era buena, todo era bueno, casi maravilloso...Entró en la sala roja de la izquierda, como le había dicho el cliente caprichoso, y se quedó mirando unos tapices que colgaban de la pared y un cuadro de esos raros, parecía un Miró..Había elegido un sofá cómodo, qué cómodo era todo, -pensó. Desde el fondo oyó una voz:
-Ya puede quitarse la ropa, prego.

Arno entró, vestido con un kimono todo negro, con unas incrustaciones como de dragones dorados y rojos. Se había puesto una peluca con moño italiano, y su aspecto era dantesco. Le notó la voz un poco ronca, tal vez enfermiza, porque se puso a hablar:

"-Lluvias doradas, coprofilia, sexo casual con animales, spanking, duchas en las salas Vips de los aeropuertos, amo-esclavo, manguera turca...lo he hecho de todo. No, ya no me importa. Pago bien. Sé que pago bien. Esto que le voy a hacer, señorita, lo descubrí hace poco...Sí, he descubierto que es lo que más me gusta. Eso, y nada más...Sin embargo...sin embargo no se crea que hay tantas agencias en Milano que entiendan la práctica. Se lo intento explicar y muchos me cuelgan, mire, mire que aunque me cuesta hablar..."

-"Entiendo" -dijo Donna. Ella se dió cuenta de que él necesitaba hablar, de que era uno de esos hombres solos con los que había tenido que lidiar desde que tenía veintitrés años. No....y ya no los tenía. Se sentía como una muñeca rota, por eso. Porque ya era un poco mayor y estaba algo estropeada. Por eso, sólo por eso, le habían mandado en la agencia a hacer "la práctica". Le siguió dejando hablar:

"-Siempre me han encantado los fenómenos de enfermedad y sanación. La sangre, las heridas y la curación. Mis hijos no lo saben, no lo entenderían, y mi mujer murió hace diez años en un accidente (los rumores dicen que fue la empresa, tal vez sabía demasiado, y quería separarse). Yo ya....¿Sabe? Tengo un cáncer reproduciéndose, dentro de mí. Siento como un mosquito pequeño que me pica cada día, no me importa. Ya no me importa nada...
Mis acciones suben como la espuma, tengo más dinero del que podría gastar, pero me voy a morir, señorita, me voy a morir pronto ¿Lo sabe, verdad?"

-"No, no lo sabía, ya será menos" -dijo Donna: "-En la agencia no me dijeron nada, sólo la práctica, y su edad...

-Pues bien, dijo Arno, empecemos cuánto antes. Me cuesta hacerles comprender, en las agencias, que me gusta la sangre, pero no mucha. Es un leve mordisco en el culo, con mis colmillos postizos, y ya. No notará nada. Es difícil hacerlo comprender. No siempre consigo hacérselo comprender. Creo que es una venganza contra la vida, que tengo, pero siento que con ello no hago daño a nadie, tal vez un poco a mí, en todo caso ¿Lo entiende, verdad? -preguntó:

-Por supuesto -dijo Donna con mucha seguridad:

-Pues acerque las nalgas, señorita...Me gusta olerlas siempre un poco, para inspirarme. Ya les he dicho que no me gusta la colonia Fahrenheit. Creo que todo Milano sabe que odio esa colonia...y mucho menos en unos muslitos....Acérquese."

Donna se acercó y Arno le olió las ingles. En voz baja Donna maldijo su profesión y en la buena hora en la que se había metido en ella. Pero qué podría ya hacer con esa edad, ó eso ó cuidar ancianos, poco más. Y eso aún le daba dinero. Tenía sus caprichos...

Un pequeño chorro de sangre cayó sobre la madera y Arno, con la boca un poco manchada de color rojo, pareció decir "ya". Donna gritó, pero se dejó hacer, ya sabía a lo que iba y se exponía. Comenzó a llorar, pero sabía, le habían dicho que también habría una segunda parte. Era una práctica rara, pero consentida, pocas personas debían hacerla en Milano. No sabía...

Con la mano en la nalga, Arno la llevó al baño. Le habló:

"-Pose el glúteo sobre el lavabo. No le dolerá nada. Lo que más me gusta es ésta parte. La parte de la curación. Yo soy culpable de esa dentellada, me hago cargo, luego yo y sólo yo la curaré....Primero un poquito de povidona yodada...Mire cómo se la echo...¡Qué gusto! ¿Verdad señorita
? Uhmmm....ese color marroncito...
Hoy ha sido buena, una chica buena....qué bien se ha portado, pequeña mujercita...Ahora la gasa. Adoro el momento de la gasa adhesiva C
osmopor...¡Uhhmmm!! Normalmente....Normalmente sólo necesitan una, pero si quiere le pongo otra...¡Hombre precavido vale por dos!..."

"No, gracias, no hace falta."-dijo Donna: "-Con una creo que basta, sólo ha sido un mordisco pequeño...Por cierto...¿Le habrán dicho que soy portadora del Vih en la agencia, verdad?"
-Porsupuesto -dijo Arno: "-Porsupuesto...pero a éstas alturas que más me da. Vhi, que Bh, que Zx, que Bh YZ Px, C3PO...¡Será un dulce regalo para el enterrador cuando me embalsame, en todo caso, si me toca mucho! -dijo con un conato de carcajada, y casi se ahogó...

"-Ya me hago cargo, -dijo Donna: "-Ya ve que vivirá más de lo que se cree, hoy en día..."

"-Hoy en día nada...-interrumpió Arno: "-No me cree falsas ilusiones...que no sabe nada. Lo suyo es la prostitución -dijo en tono autoritario: "-¡Coja ese fajo de billetes que hay en la repisa y váyase cuanto antes! ..Lo suyo es la prostitución. Pero yo me dedico a las empresas farmaceúticas y estoy harto de pagar médicos y de comprarlos". Se puso algo antipático y le dijo:
"-Ande ¡Váyase!...."

Se volvió a poner los tacones, volvió a recorrer el pasillo y pensó "qué gusto de pasillo y de parquet, si yo tuviera uno así..." Mientras andaba, le dió por llorar, siempre lo hacía, a escondidas, un poco, cuando terminaba con los clientes. "Seré tonta" -pensó.
Notó el aliento del viejo que la seguía, a cierta distancia, notó su olor a enfermo y a muerte...el olor a muerte...¡Cómo lo conocía, sobre todo de las épocas en las que le tocaba la noche! Supo abrir la puerta sola, aunque era una puerta complicada de abrir. Arno le despidió, con un:
"-Creo que me voy a poner un poco más de oxígeno. Bastante que haya estado de pié tanto tiempo, la enfermera volverá dentro de diez minutos, está medio sobornada paseando, dando diez vueltas a la manzana, como todos...No se preocupe..."

-"Bueno" -dijo Donna, abriendo la puerta: "Ci vediamo....". De pronto, le dió miedo, porque por primera vez se dió cuenta de la cara del monstruo, apoderado por la tristeza...Parecía una persona realmente enferma...Se dió cuenta de que ni siquiera era algo agradable de ver, pero mejor que saliera por piernas, no se le fuera a morir allí mismo...
El, renqueando, intentó hablar. Casi no podía, pero lo hizo:

"-Por cierto ¿Cómo se llama? No le he preguntado cómo se llama..."-le inquirió Arno.

-"Otoño, mi nombre de guerra es Otoño" -dijo Donna cerrando la puerta precipitadamente. Bajó en el ascensor y se echó a andar a la calle, rápido, muy rápido. Notó que se ahogaba, la herida le picaba un poco, y le costaba respirar. Se paró, se apoyó en una señal de tráfico y comenzó a respirar hondo. Se dijo: "-Vaya, un ataque de ansiedad precisamente ahora". Por suerte, llevaba ansiolíticos en el bolso, a veces los necesitaba, después de trabajar, de las citas. Sacó la tableta, partió uno con los dedos y se tomó medio. Dejó que se deshiciera en la boca y se notó mejor. Se quedó mirando el perfil de las chimeneas de la ciudad, que anochecía, en el Corso Magenta. A lo lejos vió el luminoso con una cruz encendida de una farmacia, se acercó y entró.

miércoles 7 de noviembre de 2007

BELA BARTOK TRES CERO CUATRO


La fuerza, la parte que más le gustaba, que más le apasionaba, empezaba en el minuto tres cero cuatro (-la Danza número IV, Buciumeana, Andante-), aunque toda la pieza era bellísima. Anoche lo escuchó, lo escuchó otra vez: una de esas solitarias tardes-noches, a la verita de Radio Nacional de España. Se había comprado el disco, el Cd, al día siguiente de ir a ese concierto, y cada vez que lo escuchaba, su vida cambiaba. Lo escuchaba, y volvía a cambiar.


Era algo mágico, "Iluminación y fulgor nocturno", que lo llamaría la McCullers (Illumination and night glance), pero su vida cambiaba cada vez que escuchaba esa música. Estaba ocre porque el otoño era ocre, las hojas se caían, y a media tarde, si abrías la ventana, desde lo alto se escuchaban más gritos de locos que nunca: el abandono en una gran ciudad dejaba un rastro de sonidos inconfundibles, sórdidos, chirriantes, caprichosos, que se mezclaban con los aullidos de los perros abandonados, mientras el frío mecía los árboles, y dentro de las casas, el calor de la lumbre traía recuerdos y ternura.

Con lo umbrío, el corazón bajaba al peldaño del recogimiento, no era nada, sólo cerrar un poco los ojos, dejarse ver menos: algún hombre llenaría ese hueco, sin duda. Otros ya lo habían hecho antes, así que no tenía miedo: el miedo era para los cobardes, y su soledad no podía ser más chula:
"Sólo dejar entrar a la belleza, sólo dejar entrar a la belleza" -se repetía: "Morir mientras suena otra vez esa pieza de música, una y otra vez"...

No envidiaba la vida de sus vecinos, que tenían dos bebés: él había preferido no tener dos bebes y dedicar todo su tiempo a Bártok. No todo su tiempo, porque tenía que trabajar, que vivir, que hacerse la compra: pero podía dedicar a Bártok el tiempo que sus vecinos dedicaban a los bebés. Lo había vuelto a escuchar anoche, y había decidido compartirlo. Compartirlo, quería decir que se había tenido que ver seis videos enteros con esa música (tres malos, dos mediocres, y el que encontró y decidió poner: claro, es que era Georg Solti, no te jode, anda que no tenía gusto el mamón. Gusto y oído. Otra cosa no, pero Georg Solti...)

Aún recuerda el día. Una llamada rápida de teléfono, un "pónte lo que sea, que tengo dos entradas para el Auditorio". A veces, tenía amigos así. No digan, qué encanto (y qué pena que se acabaran peleando por un "Stepper"):

Aún recuerda ese día, ese pequeño palco, el velo vaporoso de la Reina en el entreacto, que fue como una aparición fugaz y sobrenatural, con una sonrisa y todo, y el comandante que le guiñó el ojo... Y recuerda a ese amigo, que le fue capaz de descubrir tanta belleza...Los dos sentados, fingiendo toses sin tener tos, ese olor a perfume concentrado, de los sitios de otoño en los que se escucha música clásica, las suaves chaquetas a cuadros, las caras fláccidas, blancuzcas y luego sonrosadas por el calor de la calefacción, por la solemne ejecución del maestro...

La magia, en especial, del minuto tres cero cuatro de las Romanian Folk Dances de Béla Bártok, el recuerdo de esa tarde en el Auditorio, en el que se colaba de gorra, a veces, invitado por amigos que sentían algo más que deseo hacia él, pero sobre todo esa música, frente a la cual no importaba estar triste ni estar nada. Qué más daba. La pose de tristeza de Ripley , era sólo eso, una pose de otoño.

Además ya no estaba triste, además ya no estaba sólo: Habías vuelto tú, su Cub, y como siempre, te echaba un guiño misterioso...sí, era a tí, que habías estado tan lejos, y que en aquel sitio lejano, también escribiste un texto para él, sin que nadie se diera cuenta. Atentos al minuto tres cero cuatro: poco más que decir que acompaña mucho más que un batallón de hombres desnudos a elegir. Con uno basta, y además, a veces se duerme dentro de la cama....pero es eso lo que suena, y se escucha: Béla Bártok, minuto tres cero cuatro: "Baja al delirio del infierno de tu corazón y deja que te entre la música".


viernes 2 de noviembre de 2007

TERAPIA FRANCÓFILA Y FÍN DE LA TRISTEZA.



"Al final, con la pastilla anti-digresiva, te se calienta el olcate, te se pone carusa, y acabas hablando en idiomas..."
"Esta es la desmemoria histórica y ficticia, una vez más, de una persona empeñada en olvidar, en olvidarse, solo con rencor hacia la mujer que nunca le nació de dentro (todos los hombres llevan una y todas las mujeres un hombre, por eso algunas, tienen bigotillo)...Ripley anda cada vez más alejado de la realidad. La realidad es para los periodistas, las leyes para los abogados, las peluquerías para los peluqueros...y en el páis dónde todo el mundo quiere hacer de todo, Ripley sólo quiere soñar y hacer soñar...Ya nadie sueña, ni hace terapias finas, y las terapias son finas, nunca a gritos. Las terapias llevan siempre medias de rejilla-oro e incluyen muchas, miles de palabras en francés y en italiano, se fuma en ellas tumbado como una vedette, no como en los parlamentos autonómicos, y se lucen piernas bonitas, aunque sean peludas. En éste blog, las parejas de guardias civiles se pintan como puertas, los curas toman leche Pascual desnatada, para no ponerse gordas, y lo único que se canoniza es el condón de los sábados, siempre a punto de usarse, no vaya a caducar..." La Terapia-Copulativa será glosada en sucesivas entradas, pronta, ávidamente, antes de que el turrón engorde culos y piernas y entonces no entre nada....
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Del diario, probablemente fictisio, del doctor Senén Zanetti Zaragoza, terapeuta temporal de Ripley (pronunsiado por el propio Dr. como "del diario del Dr Sanetti Saragossa"):
"Soy el Doctor Sanetti Saragossa, psico-terapeuta temporal del señor Ripley para tratar una serie de depresiones que el pasiente cree profundas, y que acude a mi consulta a finales del mes de Septiembre, angustiado, según me dise, por el tema de que "el verano ha finalisado, acabó todo calor y toda lumbre en mi cuerpesito de café-cantante". Al prinsipio, el pasiente acude a mí como médico de cabesera de un vulgar dispensario de medisina general, pero amablemente, le sedo una tarheta con la diresión particular de mi consulta de psicoterapia conductista-lacaniana, por si cree conveniente usar de mis sesiones, cosa que desdeluego le aconseho fervientemente:

Le inquiero qué cuál de las dos consultas prefiere, en el caso de acudir, si la del Paseo de la Habana o la de Avenida de Brasilia, y muy gustosamente, responde:

-Avda de Brasilia...-¿Por qué? -le pregunto, con enorme curiosidad de terapeuta del Cono Sur. Y con mayor naturalidad responde:
-Avda de Brasilia, porque Avda de Brasilia...

-OK, conforme, respondo...Entonses Avenida de Brasilia el martes a las siete y media de la tarde. "-Lo que leerán a continuasión es un resumen de las actas de algunos de los primeros análisis con éste extraño y a la ves, apasionante pasiente":
"2/Octubre/2007: Gran obsesión por la cantante de orihen peruviano la Missiego. Le encuentro ciertamente obsesivo-compulsivo, repitiendo la frase: "acabaré como la Missiego con un gorrito de piel-fieltro dans Palme de Majorque..." Luego pasa a las Mocedades, que no fueron las del "Mio Cid" sospecho intimorito, me dicta pre-claramente en el cuaderno de apuntar las ideas-puente y las ideas-testimonio..."Eminente conexión entre las Mocedades y las mochilas del 11-M", según sus palabras misteriosas y joteras, oscuras, opalescentes, pronunciadas en decadente tono Fa minor sostenutto...Más no me aclara nada el punto de acudir al manual de Jung sobre auto-masturbación latente y sugerida....Parece regio tumbado en la chaise-longue de la terapia, le pregunto aprensivo porqué no estirá las piernas, ya que estará más confortable...De pronto no entiendo la razón de que mantenga una de sus extremidades inferiores en línea recta, en posición de 90grados con respecto de su cuerpo, parece Norma Duval o la mismísima Pavlova en el Bolshoi, le advierto y prevengo de que constituye una posición muy rebelde para la terapia..."
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De pronto, me dí cuenta de que todo había sido una ensoñación de esas Lynch de las mías, cuando le dije al terapeuta, que se quedó más tieso que una portada de la revista Marie Claire de los 70, y cómo quién tuviera un gato acostao en la parte del abdómen, que me iba de allí, y que pasaba de tomar el anti-digresivo désos Trans Xiliums que me sentaba tan mal... Le dije al hombre:

"-Mira Analía, guapa, lo dejamos." (el médico era argentino, y entonces Analía era por Analía Gadé). Me dí cuenta de que había tenido una de mis ensoñaciones propias del otoño-invierno triste, frío y traicionero, copón, cuando con cara de asombro, en el dispensario, y mientras pedíamos número, una mari me preguntó toda seria:

-¿Está esperando usted para la canonización del niño-Obispo de Valencia? Y yo le respondí, tó serio, con carusa: "-No, yo para las palpaciones...he descubierto que los antidepresivos Trans Xiliums no me van bien, porque me sale tó francófono del olcate calentito, y eso resulta muy afrancesado y muy propio de éstas fechas tan señaladas que se nos avecinan, Noelia-Lou-Lou de mi vida, que "C'est pour Toi, y Toi c'est toi, como de l'eau de mi fuente"...Pida su numero, Noelia, déjeme en paz, y tire por la calle de en medio...A partir de ahora sólo terapias copulativas y punto..."Carne fresca, y amor del bueno, como una mañana de verano....como el agua fresca de mi fuente...". Y es mas, ya envalentonado, añadí en latín (yo creo que se dice así):
-"Copula-te Populum...".Me miró indignada como si le hubiera insultado, así que le aclaré en francés:
-"Que quiere decir "Baisse Moi", osea "Fóllame" en castellano de tierra de Campos (Maria Teresa), pero sé que si le digo "Fóllame" tipo Terelou DEFIANT..., me va a mirar otra vez con esa cara de cebra centroafricana con las rayas verticales reventadas por un Mehari, y va a tomarse otro orfidal en silencio...¡Y en guardia que le robo la caja!: "Toi c'est toi, comme de l'eau de ma fontaine...."