Sí, lo sé, todo oso encierra una Letizia, lo sé, especialmente si el piloso en cuestión tiene menos de 30.
Luego les tienes que invitar corriendo al Burguer King o al chino de la esquina, porque hay cubs y hay chasers, despreocupados del colesterol y los triglicéridos, (al fín y al cabo aún no hay apartado de "analíticas" en ningún chat), que viven la vida con entera libertad y , fruto de una decisión "soy dueño de mi vida y de mi cuerpo", se han gastado la paga semanal que les da papá en ayuda a Colombia.
Bien, todo ésto está muy bien, pero yo, cuando libra la asistenta filipina o no viene la ínclita, pues voy y bajo a surtirme de alimentatorios y así, con look casual y cara recién lavada y de una mala hostia con pose que se puede cagar Mercedes Milá perdida por Pedralbes...
Estaba chateando con Rafitametosis, con la Zenny y con mogollón de Peñalbas, me fuí en unos momentos a por agua y a aliviarme entre ventana de chat y ventana de chat, y ocurrióseme abrir la nevera y ver que por ella se paseaban tres moskitas de cuando el melón que hubo en verano, así que decidí ponerle solución, meterme en el Caprabo y en el Condis, y hacer músculos en los brazos con varias bolsas, que luego me los tocan y se creen que son del Hollygay Gym...
Hace no mucho defendí en un chat al Caprabo contra el Condis, así, en pleno perfil, y me entró un perfil del Reino de Valencia y un directivo del Champion para informarme de que Champion ya no existía (que también lo había puesto, descansa en paz Champion, que ya no ganarás más), pues había sido absorbido por Carrefour...(el alto directivo también, de paso, me preguntaba que de follar qué)...
Pues bien, el valenciano me empezó a echar pestes del Caprabo, y me empezó a decir que ni se me ocurriera ir, que era producto de la "pequeña burguesía catalanopensante", y así.
Yo trás mucho discurrir, en éste país que está tan politizado hasta para hacer la compra, y en el que si te tiras un pedo, ya los colegas te dicen que "se te ha escapao un Zaplanillo", y para no causar disgustos autonómicos, y cosas así, trás descubrir que sólo hay Cacaolat en el 24horas, decidí ir primero al Condis, y después al Caprabo (que tiene chocolate negro, que causa menos caries y engorda menos que el normal).
EXPERIENCIA DE RIPLEY EN EL CONDIS:
A mi el Condis no me gusta nada, nada...aparte de tener nombre de ETS, tiene una distribución pésima, y encima los batidos de cacao son de Puleva...no dudo que la leche de Puleva sea buena, pero sencillamente los batidos de cacao Puleva me va, me va...(sobre todo si los mezclas con coca-cola light), te descomponen todo lo que es la boca del estómago... Pase que en Valladolid hablen buen castellano, como Concha Velasco, vale, el mejor...pero de batidos de cacao...le echan una de anilina...
Había dejado a un perfil del chat con el chat en la boca, precisamente rollito "paso de ésta homosexualidad enlatada y de estar conectado toda la tarde".., entro al Condis, y me veo que de los 10 clientes que hay, 4 son maricones y uno bisexual dudoso con pantalón chandal marcando órganos sexuales y culámen de tócamelo Mamen (Llevabas coleta...¡Ay indio mío!)
Huía de la homosexualidad enlatada, y mientras disimulaba mi mirada entre las distintas marcas de magdalenas, la "homosexualidad en vivo", comenzó a rodearme, apta para saciar sus apetitos e instintos más bajos...e incitándome a erecciones y sueños voluptuosos en los oasis capitalistas que son los súperes...
Corrí hacia los congelados, esperando que los fríos atemperaran mis pasiones... no me gustan los carritos, porque es mucho follón, prefiero una cesta, que es más inocente...Pues nada, que no había manera... al fondo de cada pasillo larguísimo.. al final de cada estante... "El hombre de los Besos Negros" embutido en su traje de ejecutivo recién escupido de Seguros Axa, me esperaba con una cara libidinosa de invitarme a Popper's y compartir Hot Pockets que te cagas...
Me metí en el pasillo de los licores..., nada, me metí entre los suavizantes y los botes de lejía, me acerqué al carnicero, el que se le transparentan las bragas, me parapeté entre montañas de manzanas empaquetadas, nada... "El hombre de los Besos Negros", apareció al fondo de todo, con su carrito inmenso y la boca abierta en una "O" con forma de pez, mirándome vicioso e incitándome con la mirada a "volvamos, volvamos otra vez a hacerlo"...
Huía de los amantes enlatados del Chat, de mi novio de Brisbane, que ya me tiene hartito de cam, y me encontré en el Condis con "El Hombre de los Besos Negros"...
Voy a decir por qué no me gusta el Condis (aunque ya lo he dicho), pero daré un par de razones más: El sitio no funciona bien porque el encargado se pone de coca hasta las trancas los fines de semana, y los días entre semana, no vuelve a la normalidad como los demás mortales, sino que, con los ojos como platos y una paranoía límite, tiene unas discusiones de "sácamelo Karras" con las cajeras dominicanas y caribeñas, cajeras que son como plátanos fritos para pasar la comida por la banda magnética y cambiar los rollos de papel de la caja y eso sí, mientras poco a poco la vas metiéndo en las bolsas como puedes, sin que hagan amago de ayudarte ni darse cuenta, te repiten el precio que tienes que pagar como unas cuatro veces, tipo que estuvieras tapia, ó a qué esperas que no me estás pagando ya...
No, el Condis no me gusta, definitivamente...pocos Cursos de Formación y pésimo representante de ésta España cara y mala que cada día parece ponerse más de moda en todos los campos. Luego me dicen que prefiero el Caprabo, que soy procatalanista.., pero cariños...hay que saber sonreir cuando se vende algo..."Faire le Commerce" que lo llaman en Francia...
Ahh se me olvidaba (en el próximo capítulo hablo del Caprabo): la anterior vez que fuí, un peliteñido caoba, de amplia melena y bellos rasgos destensados de forma no natural, muy Tuyupo, me habló bajo sus gafas de sol, subiendo mi ego y dándome a entender "aún estás potable, sólo soy uno de 45":
-En confianza, ¡Qué desordenado es ésto jovéncito! : -me dijo sonriendo seductoramente: -"¡Siempre que vengo es el mismo caos!" -añadió.
-Seguro que en tu casa me desnudarías ordenadamente, doblándome la ropita...-pensé.






